Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Primero ha sido ir a buscar el paper de 2012 de Levine y Boldrin para la FED, donde recomiendan abolir las patentes, sin rodeos. Luego ver que efectivamente ese estudio está realizado en la Universidad de Washington en Saint Loius, y que la misma fue fundada en 1853 por William G. Eliot, abuelo de T.S. Eliot. Terminar pensando que el bueno de T.S. me diría, al hablar sobre la reforma de las patentes, aquello de «espera sin esperanza, porque la esperanza sería esperanza por lo equivocado».

Coda: un punto adicional para los seis grados de separación.

¿Cuánto cuesta hacer un documental? Más allá de las horas de trabajo, documentación, guión, story y producción del documental en sí, si necesitamos acceder a archivos/fuentes bajo restricción de copia, necesitaremos pasar por el aro que nos pinte el gestor de los derechos, por estrecho que ese aro sea.

Gracias a Nuria descubro un viejo post en su blog con declaraciones de la directora de «Comprar, tirar, comprar», documental que convirtió en meme aquello de la «obsolescencia programada».

Te cuento muy por encima cuáles son las tarifas que hemos tenido que pagar por los archivos utilizados en el documental, para que te hagas una idea de todo el dinero que invierte sólo en eso la productora:

  • Una foto o un documento te puede costar 20 – 250 euros la pieza (depende de la fuente).
  • Un minuto de archivo, por ejemplo noticias antiguas tipo Nodo: desde 500 hasta 3000 euros.
  • Un minuto de un extracto de una película de ficción, hasta 5000 euros o más, depende del estudio y de la película.
  • El New York Times nos pidió 2.000 dólares para poder enseñar un titular emblemático de los años 50.

Las cifras asustan. Eso sí, el discurso de Dannoritzer es victimista con cierto tono SGAE-ero en ese «la piratería mata los docuementales».

Ciertamente no me lo creo, en parte por lo que digo en el comentario que dejé en ese post de Nuria, pero más aún: es que si nos ponemos, podemos desarmar casi todo el discurso (sólo que me da pereza ahora). ¿Que hay que conservar los celuloides? ¿Ah, sí? Pues que se digitalicen y si un museo quiere el celuloide que lo tome y se haga cargo.

Como digo, muy criticable el argumentario, pero quedémonos con las cifras que complementan las tarifas del BOE (24,50 Eur / segundo) para el uso de la filmoteca nacional que el otro día comentaba Pedro.

¿Los documentales que se mueren por la piratería? No: los documentales que se mueren por culpa de la restricción de copia y los monopolios que de ella se derivan.

Leo tracias al blog de RaveN la columna que en el panfleto de cultura (más bien banalidad) de El País publica Alex de la Iglesia.

La columna parece haber sido recogida con júbilo por el público. Que me aspen, ¿por qué ha sido así? De la Iglesia juega el rol de poli bueno frente al discurso de Enrique González Macho.

Pero lo hace insultando a la primera ocasión:

«Internet no es tan sólo un nido de piratas»

El daño va implícito: Internet es, de entrada, un nido de piratas. Y luego debatiremos qué otras cosas es. Camino de ese debate continúa:

¿cuál es la oferta legal? Prácticamente nula

Una vez más, el daño va implícito: lo que hacemos en la Red es ilegal. Lo sé, lo sé, él afirma otra cosa, pero la manipulación del mensaje empieza por inducir al otro a pensar cosas de cuya pronunciación nunca podrán acusarnos. La regla del pulgar dice que si no hay nada legal, todo lo que tenemos delante es ilegal. Easy.

Insultante lo de este señor, pero que la columnita de marras sea recogida con júbilo no deja de ser sorprendente. Este señor se dedica en unos pocos párrafos a tirar por el suelo la lucha del p2p y de toda una década en favor de un modelo donde todo lo negativo (piratas, ilegal) esté limitado y lo único que te quedan son corralitos de pago, que al final es lo único que parece legal a ojos del sucesor de Sinde al frente del sindicato del cine.

No tengo nada contra los servicios de pago, como resulta obvio. Tengo todo en contra de quienes no tienen otra forma de hacer negocio que eliminar la competencia mediante el matonismo de los monopolios concedidos por el Estado.

¿Hay motivos para celebrar estas declaraciones? En absoluto, no han rectificado en nada sus pretensiones.

Shame! Menos mal que mientras en la Red haya neutralidad, son posibles las alternativas.

Leo en Guerras Posmodernas sobre dos casos de plagio a Jesús Pérez, analista especialista en inteligencia y blogger nato:

A la primera pregunta contesté que la escalada de tensión en el estrecho de Ormuz había que interpretarla como un exhibición de fuerza de Irán y no el paso previo a una guerra. Usé como metáfora “un oranguntán golpeándose el pecho”. Y mira tú por donde, el lunes me encuentro que el profesor José Ignacio Torreblanca en su blog “Café Steiner” habló de Irán. Arrancó hablando de la violencia entre monos como metáfora de lo que pasa en el Estrecho de Ormuz. La expresión “golpes en el pecho” aparece en negrita. Vaya por Dios. Se nos ocurrió la misma metáfora.

El segundo caso lo dejo para que lo leáis en su blog.

Bueno, hay que decir que el plagio es sólo presunto y todo eso, hasta que no lo diga un señor con toga. Siempre cabe la posibilidad de que hayan sido infinitos monos tecleando aleatoriamente. Esas cosas pasan.

Nuestros amigos de Zemos98 dan la bienvenida al año celebrando el día del [[dominio público]]:

¿Y qué se celebra el día del dominio público? Pues se celebra que las creaciones de esas personas pasan al procomún, pasan a ser de todas las personas y sus derechos de explotación, si tienes acceso al original no mediado por una editorial posterior que haya generado sus derechos “conexos”, quedan extinguidos. ¿Y eso es motivo de celebración? Pues habrá gente que piense que está siendo expropiada una “propiedad” muy importante, pero para muchas otras personas, entre las que nos incluimos, es motivo de celebración y sobre todo de descubrimiento de obras y creaciones sepultadas por el peso de la Historia.

El argumento es bueno. Llevémoslo más allá. En estos días inciertos en que hasta los más numerófobos han aprendido cómo funciona el interés compuesto, ¿cuántas obras no serían libres, cuántas no serían descubiertas con más fluidez y escaparían al peso de la historia (con h pequeña) si todo lo que creamos y publicamos fuera liberado bajo dominio público?

El dominio público mira al futuro, y el día del [[dominio público]] es todos los días. Es importante rescatar el pasado. Es más importante liberar y construir las bases del dominio público futuro sobre el que apuntalaremos las libertades del mañana.

Para ponerlo en paráfrasis: el dominio público es una arma cargada de futuro. Y el día del dominio público es todos los días. Libera tus obras.