Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

La ignorancia imprescindible

La captura de pantalla de arriba corresponde a los primeros párrafos de una inefable pieza en El economista escrita por Quique Azcona, a la que llego gracias a Fernando Tricas.

Ni la captura ni la pieza original venían glosadas de fábrica. Y aquí viene mi reflexión: entre tanto lamento de periodista que se empeña en decir lo imprescindible que es el periodismo de calidad, y lo necesaria que es la edición de un profesional (porque cualquiera no sabe expresarse, ni escribir, ni tiene criterio, etc.), lo que encontramos en la prensa de calidad, ésa que debe salvarnos a todos del desahucio intelectual al que nos empujan, sin redención posible, los blogs, es lo que ven arriba: preposiciones mal usadas, errores gramaticales importantes y un desdén absoluto tanto por la marca de apertura de interrogación como por las tildes asociadas a estas interrogaciones.

Dejo de lado otras consideraciones y posibles buenas ideas, como no usar indicativo tras un comienzo condicional («pasaría/muestra»), sino un mucho más suave pretérito subjuntivo («pasaría/mostrase»). Eso es irrelevante, lo grave es que la prensa pofesional intente obtener por la vía legal (y todo llegará) un éxito y un estatus que por sus méritos no merece.

Más que nunca, Miedos de comunicación. No saben ni escribir, joder.

Me pasa con frecuencia que en una página cualquiera (bueno, no una cualquiera, sino cualquiera que no sea mi lector de feeds online habitual) agoto mi paciencia pulsando la J y la K esperando navegar primero hasta el post siguiente y, cuando nada sucede, al anterior y, cuando nada sucede, me doy cuenta que estoy en una página cualquiera (bueno, no una cualquiera, sino una que no es mi lector de feeds online habitual).

Gonzalo Martín sale del armario (era el título original de este post) o, más apropiadamente, saca del armario sus Pulsiones, que algunos ya habíamos detectado. Lo hace diciendo que necesitaba un estilo más «tumblr». Ooops, éste Ad Astra Errans también va de ir dando tumbos… y aunque di menos explicaciones, no me parecen tan distintos los motivos: hay muchas cosas que con un pequeño apunte se saldan, e intentar meterlas en un post más largo, tan sólo rodearlo de un blog abarrotado de largas reflexiones, constriñe en muchos casos al comentario breve.