Activismo, y la imposibilidad de decir que algo lo va a cambiar todo sin prevenir de ello al sistema

Belén Gopegui en Rebelión publica un artículo que me ha gustado y del que saco aquí una frase:

– ¿Entonces, qué es lo que se podría escribir ahora?

Mi pregunta es ¿cómo decir que la carta está a la vista sin señalarla, cómo explicar el efecto de lo inadvertido sin, al explicarlo, volverlo ya advertido, diferente? Lo que a la hora de escribir sería: ¿Cómo contar que estamos siendo contados, que no nos pertenecemos, sin que esta historia también nos la cuenten de antemano?

Esa imposibilidad de hablar del cambio sin prevenir al sistema (y que el cambio se vea frenado) me ha parecido como un corolario bien traído de Theodor Adorno y su visión de la estética revoluciaria, que ya hemos vinculado a la banalidad.

4 comentarios

  1. Por ahí alguien me dijo algo que puede resultar controvertido, hablando de las revoluciones: «la tecnología casi nunca define…y menos a la segunda o la tercera». La primer parte es para discutir, habría que ver qué casos, con que tecnología, arquitectura, etc. Es una generalización tal vez demasiado amplia.
    Pero la segunda parte de la frase pienso que es muy cierta, y coincide con la preguntan retórica que se plantea. Cuando todos, y el poder incluido, ya vimos lo que puede pasar con el uso de determinadas estrategias y de determinadas herramientas, pues… que el poder lo frena. O más sutil de su parte: lo asimila, y luego lo transforma en algo distinto. Como una especie de Agente Smith en versión Matrix III
    Cuan de acuerdo Jose, y allí aparece la banalidad. No leí a Adorno y me anoto ya para leerlo, pero me juego una ficha a que es el poder mismo el que empuja a las vanguardias a la «estética revolucionaria». Quizá incluso el deseo de volverse nuevas instituciones, nuevos mediadores.

    Me hizo acordar una cita de Foucalt

    Por dios, que largo el comentario y que anarquista que me salió. Pero, si yo estoy cada vez peor! :P

    • Y la cita que me recordó eso de las instituciones:

      Decía Foucalt en Microfísica del Poder: «El conjunto de la sociedad» es aquello que no hay que tener en cuenta a no ser como objetivo a destruir. Después, es necesario confiar en que no existirá nada que se parezca al conjunto de la sociedad.

      • Jo jo jo, sí… pero es que ahí estamos con la usurpación de la decisión en nombre de un «bien para todos», cuando es muy difícil que todos estén de acuerdo en que bien es exactamente esa decisión, sin matices…

    • Jajaja, sí… Adorno teoriza sobre «la industria del arte» y estas cosas, no creo que sea una conspiración desde el poder esa paulatina conversión de vanguardia en pose falseada, pero desde que al poder (tal como lo entiende Foucault) le conviene así que seguro que no lleva en sus genes tratar de impedirlo :)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.