Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Buambulancia

Los jóvenes están sobrecualificados. Es agradable de oir porque externaliza la responsabilidad. Yo estudié, ahora quiero mi queso. Ése es el mensaje implícito. ¿Dónde está mi trabajo fijo? ¿Dónde mi vida gratis por la cara?

Probemos a darle la vuelta al argumento: no es que tus jóvenes estén sobrecualificados, ni infraremunerados, ni todas esas mentiras complacientes. Y, ¿si la realidad fuera otra? Porque el ingeniero en paro está en paro porque el tejido industrial no es capaz de absorberlo e incorporarlo.

Sin entrar en matices nada desdeñables como para qué dices estar sobrecualificado. ¿Para crear tu propio empleo? Eso imagino que no, porque de lo contrario, ya lo habrías creado. ¿Para llevar a cabo tareas no repetitivas que requieran soluciones creativas y/o innovadoras?

Por último, un tejido industrial que sólo incorpora mano de obra genérica, para tareas no cualificadas (o pobremente cualificadas), es un tejido industrial subdesarrollado. Ahora bien, es muy difícil aguantar en pie frente a esa realidad. Mola mucho más negar este enfoque, insistir en el mito de la sobrecualificación y, por supuesto, reclamar un status quo inmovilizante.

Todo ello ante la estúpida esperanza de que la inacción podrá detener el derrumbe.

[Lo más divertido es que el enlace a la Voz de Galicia lo encontré ad hoc, buscando referencias antiguas al tema… encontré que esta semana no se ha hablado de otra cosa en esos diarios que no leo regularmente. Hay temas que son asquerosamente previsibles.]

Leo en Scripting News: I don’t miss Facebook:

I don’t dream about dancing with Facebook the way I dreamt about dancing with a 6-foot cigarette in the weeks after quitting in 2002.

Así que sí, dejar Facebook es algo que no hace falta hacer muchas veces. Ya saben, dejar de fumar es facilísimo, yo lo he hago cada mes. El blog de Dave Winer, por cierto, es de mis lecturas preferidas.

Leo en La pàtria és un invent | Aleix Cabarrocas:

«Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, un número sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa.» Martín, a Martín (Hache)

Hace tantos años que vi esa película, que aquí o allá me recuerdan de vez en cuando, que estaba casi convencido de que no soportaría una revisión adulta. Esta cita me deja en la duda. Da gusto bucear por las carpetas menos estudiadas de mi lector de feeds y descubrir casi arriba del todo esta cita.

¿Cómo no recordar Patria, patriotismo y banderas, tres citas recogidas hace mucho para evitar que se me perdieran?

Cuenta Dilbert hoy:

Jias, jias. Lo más básico sobre el lóbulo frontal es que una lesión en esta zona del cerebro:

se caracteriza por dificultad para reducir la velocidad de ciertas conductas, pérdida de autocrítica, conducta social inapropiada, indiferencia por los demás, y desinhibición o promiscuidad sexual (se relaciona con una lesión de la región frontobasal)

Ténganlo en cuenta. O algo.