Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Han rediseñado Google Plus y total, que voy a echar un minuto bicheando las novedades y ¿qué me encuentro? Me encuentro lo siguiente:

Nuevo Google+, los gatos e Internet

Eso que ven en el centro en tamaño supersize me es en realidad un Gif animado. De gatitos, sí. Y la llamita que ven en la esquina de esa publicación significa no sé si que está hot o que es contenido recomendado. Vamos, que yo sigo en G+ a 3 o 4 personas, pero que ninguna de ellas ha publicado realmente esa meme(z), sino que un algoritmo (el de G+) ha decidido que eso era relevante para mí.

Ah, el descubrimiento. El hype del momento.

Los mejores algoritmos de descubrimiento al servicio de los vídeos de gatitos. Esperen, que vomitaría arcoiris si no estuvieran las mejores mentes de mi generación empeñados en que la tontería del descubrimiento es la fucking bomb. Obv, para poder meter anuncios como el que no quiere la cosa.

Matthew Proctor:

The fundamental concept behind email blasts is flawed. The same features that make email blasts appealing, their scalability and their one-size-fits-all approach, are the same features that make them horribly ineffective and counterproductive if you’re trying to acquire genuine links.

Ahora cambien email blasts por «tuits programados a la hora del máximo impacto», y genuine links por «verdaderos seguidores/lectores/clientes/tu-eufemismo comprometidos». Piensen en como las herramientas que se impusieron en el post-2.0 lo hicieron porque permitían concentrar la atención y escalarla hasta emular los medios masivos tradicionales. Y habrán matado a otro gatito. O quizá no tenga nada que ver con todo esto y yo estoy conjeturando y la culpa sea de los mayas.

En cualquier caso, qué lejos se ve ahora el hackerismo de principios de siglo.