Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

En Ars Technica:

The 2011 Nobel Prize in chemistry was awarded to Dan Schechtman for his discovery of quasicrystals, materials that do not have the regular lattice structure of crystalline solids. Schechtman produced quasicrystals in the laboratory in 1982, but until 2008 nobody had found a naturally occurring quasicrystal. Now researchers in Italy and the United States have examined the rock that contained these natural quasicrystals and determined it may actually be part of a meteorite.

En su día hablamos de la concesión de este premio Nobel en concreto, el asunto me sigue encandilando. Lástima que la foto no sea de ese cuasicristal que vino del espacio, sino de uno construido en el laboratorio. Es bonito, y si uno lo piensa bien, éste es el importante (el que significa que sabemos cómo fabricarlos cuando los necesitemos). Pero el ser sintético le hace carecer de glamour. ¿Cómo ser más exótico que un meteorito?

Cuasi cristal de laboratorio

Venecia preciosa

Leo en Under pressure: raising Venice above water (using… water?):

Recently, another idea has been discussed. Just as withdrawing groundwater can cause subsidence, injecting water can reverse it. It’s not entirely a two-way street—much of the pore space lost during compaction can’t be recovered—but increased pore pressure can begin to unpack the sediment. Injection was used successfully in Long Beach, California in the late 1950s to halt subsidence caused by oil and gas extraction as well as groundwater usage.

La solución no es evacuar agua, sino introducirla. Curioso, to say the least.

Volcán en erupción recibiendo la grata visita de un relámpago

El otro día nos íbamos hasta el espacio interestelar en busca de una imagen sencillamente maravillosa, esta vez no hay que ir tan lejos. Basta con llegar hasta la cima del volcán Sakurajima, al sur de aquella isla del Pacífico comúnmente conocida como Japón, de la mano de Martin Rietze.

Ah, la foto la vimos en Ars Technica, donde hablan de cómo el Oxígeno llegó a la atmósfera y todas esas cosas que aburren hasta el infinito a los fans de las bayas de Goji.