Ad Astra

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Exploding Kittens es un juego de mesa, de cartas, lanzado como proyecto en Kickstarter que lo ha petao (hablando mal y rápido).

Exploding Kittens

Pedían 10.000 dólares y en unos días llevan más de tres millones. Claro, hay gatos de por medio, ya sabemos.

El asunto es que si argumentas racionalmente y dices que necesitas 3 millones para montar una editorial de juegos de mesa que haga «los juegos que nadie se atreve a hacer» (que no es mal claim para apelar a ese abundante nicho que gusta probar juegos de mesa) fijo que no te los dan. Pero fijo, fijo. Que te comes los mocos, vamos.

Y mientras, ahí tienes una idea loca (es mentira: no es para nada una idea loca, al saber le llaman suerte, que dicen por ahí) que arrasa. Logros y perversiones del marketing.

Unos idealizan el mayo del 68 como otros idealizan el anarquismo ibérico pre-1936.

Años de comunitarismo y nefación del poder que, si bien entrañables, resultan en cierto modo utópicos si observamos bien la historia: ambos fueron empequeñecidos y posteriormente sucumbieron ante formas sociales muy organizadas. En el primer caso el comunismo pro-soviético (a veces se olvida que hacia 1939 la guerra ya no podía tener final feliz – obviamente por los muertos – porque no quedaba nada de ese espíritu libertario, el bando republicano ya estaba controlado por ideas comunistas, y no anarquistas. En el segundo, los mismos que en el 68 iban de revolucionarios terminaron siendo políticos, ejecutivos de banca, y en general tomando posiciones en ese sistema (y si es sistema es que hay organización) que ahora tanto critican quienes idealizan ciertos aspectos ácratas los años pre-1936, que desembocaron en un vacío de capacidad de respuesta como el que permitió que las facciones dominantes fueran el comunismo y el fascismo, incluso allí donde eran minoritarias frente a ese anarquismo.

Esto es una reflexión rápida. Puede tener fallos y desde luego está incompleta. To be continued.